Tipos de carnes y sus beneficios.

Seamos honestos, cuando se trata de alimentarnos pocas veces distinguimos los tipos de carnes por sus beneficios, simplemente las escogemos por el impresionante sabor que puedan tener.

Pero resulta que cada corte puede traer extraordinarias ventajas si sabes cómo prepararlos adecuadamente. Por eso, en esta oportunidad, te hablaremos sobre las carnes y sus beneficios.

Tipos de carnes y sus beneficios.

Carnes bóvidas.

Las conocemos comúnmente como carne de res, de buey o de ternera y suelen eso cortes de carne más representativos a la hora de las comidas, pues son las carnes rojas populares por excelente.

Pero ¿sabías que si evitas cocinarlas fritas o con la incorporación de aceites son muy saludables? Resulta que son una fuente de proteínas y además están repletas de ácido oleico, un tipo de grasa que se encuentra en el aceite de oliva.

Eso sí, si las consumes a diario pueden ser algo perjudiciales.

Carnes porcinas.

Es un tipo de carne muy económico y muy delicioso. Su versátilidad nos brinda productos como el jamón ibérico y el tocino (si quieres saber más de ello puedes dar clic en https://mijamoniberico.com/jamon-de-jabugo/), sino que es una carne que tiene grandes cantidades de vitamina B1.

También contiene tiamina, que contribuye con la circulación de la sangre y en el metabolismo. Como si fuera poco, tiene zinc y selenio que son minerales que fortalecen tu sistema inmunitario.

En conclusión: una fuente de proteínas confiable y baja en grasa pese a su fama (por lo menos en comparación con las carnes rojas).

Carnes de cordero y oveja.

También llamadas carnes ovinas y es de entre muchas, uno de los tipos de carnes más saludables que encontrarás. Gracias a que es alta en diferentes concentraciones de selenio, zinc, omega 3 y 6 y otros nutrientes base.

Sin embargo, te lo advertimos, suelen ser carnes algo duras por su baja concentración de grasas y muy costosas.

El pescado azul.

Hemos escogido hablarte de este tipo de carne porque engloba pescados muy deliciosos y costosos como el salmón y el atún, pero también bastante económicos como el arenque y la sardina.

Todas estas carnes se caracterizan por tener más del 5% de su porcentaje total de masa de grasa, lo que les confiere ese tono azulado. Pero que la palabra grasa no te dé de miedo.

Sus grandes cantidades de omega 3 los hacen piezas de gran sabor y de mucha cantidad de nutrientes, además de que sus lípidos malos son casi inexistentes o están en muy baja concentración.

Ahora que ya sabes todo esto ¿qué estás esperando para incluir alguna de estas carnes en tu dieta? Y si ya las comes a diario ¡recuerda consumirlas sin anexarle aceites o harinas!