WAT PHRA KAEW Y EL GRAN PALACIO

No puedes realizar un viaje a Bangkok y no visitar el recinto que comparten el Wat Phra Kaew y el Gran Palacio. El asombro y la sensación de estar en alguno de estos dos lugares maravillosos de Tailandia nunca tendrá comparación alguna.

Te recomendamos que si deseas visitar estos lugares vayas muy temprano, ya que suele ser muy concurrido y estar lleno de grupos de turistas por lo tanto puede haber cola en el lugar de entrada para que puedas pagar tus entradas y acceder al lugar.

Algo muy importante que debes saber es que el Wat Phra Kaew y el Gran Palacio son lugares de veneración muy importantes, así que debes ser muy cuidadoso y tener mucho decoro en cuanto a tu vestimenta.

Si es posible, o lo más recomendable es que utilices pantalones largos y utilizar prendas que cubran tus hombros y pecho, también es necesario que lleves calzado cómodo ya que debe permitirte ponértelos y quitártelos con presteza.

Un consejo muy importante, y que debes tomar en cuenta en el momento en el que te encuentres formado para ingresar al templo, es que si ves a alguna persona muy bien vestida y esta se te acerca para informarte que el templo no estará abierto hoy y se ofrezca a llevarte a otro sitio mucho más “interesante”, no lo aceptes y no les prestes atención, ya que es mentira, así que desconfía completamente de ellos y no salgas de la cola que te permitirá acceder al templo.

 

VISITA EL GRAN PALACIO DE BANGKOK

Luego de que hayas atravesado la puerta oeste flanqueada por dos gigantescos yaksha, puedes acceder al gran palacio de Bangkok. Esta parte del complejo es muchísimo más grande que la que alberga el templo del buda esmeralda y la mayoría de esos edificios no pueden ser visitados, así que se puede examinar en mucho menos tiempo que el increíble Wat Phra Kaew

Los edificios se encuentran dispuestos de una forma muy ordenada sobre una gran explanada que hace las veces de jardines. Estos edificios cuentan con una mezcla de distintos estilos arquitectónicos, con planta occidental, pero con una inconfundible corona tailandesa con agujas y con formas serpenteantes que son sumamente características de este tipo de lugares, convirtiéndolos en estructuras maravillosas e increíbles.

En la actualidad el rey Rama IX solo emplea el Gran Palacio para ocasiones muy especiales, por lo que se ha convertido más en una atracción turística que en un lugar ceremonial.